El lenguaje audiovisual puede ser desde una imagen estática
a una dinámica e incluso un sonido. Es considerada un arte en la publicidad, el
periodismo, la televisión, el cine y ahora incluso en la web. Con la
integración de la imagen y el sonido se monta el lenguaje audiovisual. El lenguaje audiovisual se
entiende como los modos artificiales de organización de la imagen y el sonido
que utilizamos para trasmitir ideas o sensaciones ajustándolas a la capacidad
del hombre para percibirlas y comprenderlas.
En el lenguaje audiovisual códigos que son importantes conocer estos códigos (planos, cámara, montaje,...) estos nos capacitan para afrontar el análisis de cualquier trabajo audiovisual y entender su mensaje y sus valores, aprender con ella y sobre todo convertirnos es espectadores activos, analíticos y reflexivos.
El lenguaje audiovisual tiene dos características fundamentales
- El mixto: suma el lenguaje visual con el auditivo.
- El superior: el lenguaje audiovisual es algo más que la imagen y el sonido ya que da un soporte físico como los videos, DVD, CD, etc. Es superior porque nos sirve para consolidar información a través de un proceso de audio visualización.
Los mensajes audiovisuales facilitan y dan peso la comunicación (vale más una imagen que 1.000 palabras). En el lenguaje audiovisual, como en los lenguaje verbal, se pueden apreciar diversos aspectos tales como:
- Aspectos morfológicos (elementos visuales, elementos sonoros)
- Aspectos sintácticos (planos, ángulos, composición y distribución de objetos en la imagen, profundidad de campo, distancia focal, continuidad, ritmo, iluminación, color, movimientos de cámara)
- Aspectos semánticos (se trata de recursos visuales tal que la elipsis o la metáfora y recursos lingüísticos como neologismos, ironías o frases hechas)
- Aspectos estéticos (además de la función narrativa-descriptiva y semántica, todos los elementos formales de un producto audiovisual tienen una función estética)
- Aspectos didácticos (cuando el material audiovisual tenga una intención pedagógica)
Redacción en el mensaje audiovisual
Medios de Soporte: Los mensajes audiovisuales son principalmente sonoros. El oído se encarga de descomponerlos.
Primero se procede al reconocimiento de cualquier sonido que llega al oído. Para que esto pueda hacerse correctamente el locutor debe vocalizar y cuidar su dicción. El mensaje tiene que ser claro y sencillo y haberse preparado antes.
El emisor cuenta con una serie de mecanismos:
- Repetir la idea o emplear más tiempo en enunciarla.
- Tener en cuenta las experiencias precedentes del interlocutor es muy útil para facilitar la interpretación del mensaje (en el caso del propio oyente, estas experiencias también le condicionan la selección).
- Anticipar o formular avances acerca de lo que vendrá a continuación para intentar captar la atención del público.
- La capacidad retención (memoria a corto plazo) de ideas y sonidos es limitada. Por eso, si el locutor hace frases cortas y simples se aprovecha mucho mejor, pues al necesitar menos tiempo de atención el receptor analiza con mayor facilidad la información.
Extensión Temporal: el tiempo disponible marca siempre la extensión del texto y siempre su determinación es anterior a la redacción. En el plano informativo se tiende a aportar en poco tiempo una gran cantidad de contenidos. Ello obliga al redactor a hacer una cuidada selección de ideas y datos a desarrollar.
Hay matices, recursos expresivos e interpretativos que condicionan la duración del texto. Además se debe tener en cuenta que existen diferencias entre la lectura silente (interior) y la hablada, pues en ésta última empleamos más tiempo. Nunca, por cuestiones de tiempo, debe acelerarse el ritmo de lectura del discurso, puesto que se podría dificultar su compresión (el oyente nota claramente los cambios de velocidad). Para que esto no pase se puede interpretar el texto en voz alta y cronometrarlo.
En general 1 minuto equivale a 20 líneas de texto.
Citas Bibliográficas: